que le proporcionan la identidad que la vuelven única. Packing, precio, historia, reputación, experiencias propias y ajenas en torno a ella; también forman parte de la suma de intangibles que conforman la marca.
Para construir marcas exitosas es fundamental definir cuál es el producto que se ofrece (bien, servicio, causa), y cuál es la necesidad que se satisface (funcional, emotiva, simbólica) en el segmento de público al cual está dirigido.
Se trata de un proceso continuo que requiere compromiso, coherencia y claridad.
A través de una correcta planificación se puede posicionar un producto en la mente del consumidor, construir la imagen deseada que se quiere que este perciba e interiorice. En un paso posterior es posible también reposicionar un producto en relación a su imagen previa.